domingo, 8 de marzo de 2015

Recomendaciones (8 Marzo)

Aquí están las de esta semana, por si tenéis un hueco y así despejar la mente del día a día.

Película: Contact (1997) Robert Zemeckis lleva a la pantalla la novela del mítico Carl Sagan. Siempre digo que hay una serie de películas que traspasan los límites cinematográficos y se sumergen en el apasionante mundo de la filosofía (el maestro Kubrick era un experto en ello,  la reciente Interstellar de Nolan también alcanza esa dimensión)? Este es el caso de "Contact", protagonizada por Jodie Foster y Matthew McConaughey, y donde reconozco que cuando la veo un halo de tranquilidad y esperanza inunda mi ser. Con respecto al conocimiento del universo, creo que seguimos siendo bebés comenzando a experimentar con su entorno y no creo que haya mensaje mas bello. Parafraseando al gran Neil deGrasse Tyson, todos somos científicos al nacer. Tenemos una tendencia innata a investigar, curiosear y preguntarnos...por favor no dejemos de hacerlo.







Canción: Te haces mayor, cuando es tu hija quien te recomienda canciones. Por suerte, coincidimos en gustos y ambos compartimos admiración por Sia. Aquí os dejo una maravilla: Chandelier. Por cierto impresionante la niña del video 😵




Libro: "Einstein para despistados" Allan Percy. El autor recoge 85 reflexiones del genio y las traslada a la vida diaria, ofreciendo un interesante contexto de autoayuda. En este caso me sale mi faceta como psicólogo, aunque lleve mas de un año sin ejercerla (creo que desde entonces y según datos objetivos hay mas cuerdos por las calles), pero aún así os animo a seguir esta recomendación mía y le echéis un vistazo. Fácil de leer y conseguir en su edición de bolsillo por 7,95€. Obviamente no voy a dejar pasar la oportunidad de recomendaros otro libro. En esta ocasión una novela llamada "Homeless", de cuyo autor me llegan estupendas referencias y ya algunos lo califican como el nuevo Dan Brown. Una maravilla vamos...
http://www.amazon.es/Homeless-Leyendas-injusticia-J-Ruffo/dp/8416359318/ref=sr_1_3?ie=UTF8&qid=1425826960&sr=8-3&keywords=homeless



Por último acabamos con la cita semanal. Una frase que busca que durante unos minutos nos dediquemos todas las semanas a reflexionar sobre nosotros mismos y nuestro entorno, a impulsar la autocrítica tan vital para avanzar como seres humanos, y por último buscar la manera de mejorar nuestro entorno. Recordad que sólo estando bien consigo mismo, podremos obtener la positividad necesaria para no dejar que otros (los llamados tóxicos) nos amarguen y perturben con su egocentrismo y narcisismo. Un fuerte abrazo a todos.

domingo, 1 de marzo de 2015

Recomendaciones (1/3/15) un libro (1984), una película (La ola), una canción ( Imagine), y una frase.

Pues nada, ahora me voy a tomar la licencia de acribillaros a propuestas semanales. No me hagáis mucho caso, solamente son sugerencias de propuestas culturales que me han ayudado en mi desarrollo personal y me gustaría compartir con vosotros. Empecemos:

La película: Recomendación de mi amigo Ezequiel hace unos años. "La ola", película alemana de 2008, basada en el experimento "La tercera ola". El film nos enseña como se puede sugestionar a la población insistiendo en conceptos tan excluyentes como unidad, nación, diferencias, enemigos externos...todo lo contrario a entender el verdadero sentido de nuestra vida en la tierra. Interesantísima.

Una canción. Siguiendo con este mensaje contra la exclusión, no me cabe otra canción en la cabeza que no sea la maravillosa "Imagine" del genio de Lennon. Su letra es apabullante y cada día estoy más convencido de que representa la única forma de avanzar en este mundo desigual.


Un libro. Sigamos contra la temática de la lucha contra la exclusión ( os prometo que cada semana eligiré temas distintos 😉 ). "1984" de Orwell donde se ven representado los peligros del pensamiento único y que tanta veces nuestra especie ha repetido a lo largo de la historia en dictaduras mal llamadas de izquierdas o derechas. Las dictaduras y los extremistas no entienden de lateralidades, solo de pensamiento irracional, único, excluyente y en el que no cabe la crítica: "Estás conmigo o contra mi", ese es el resumen de su pensamiento.



Y por último una cita, y aprovechando que ayer hemos celebrado otra de esas fiestas "nacionales" que cada vez entiendo menos, utilizaré precisamente a un andaluz universal para expresar lo que siento:

" Más importante que el sitio es la disposición con que te acercas a él, y por eso no debemos aficionar nuestro espíritu a ningún lugar. Hay que vivir con este convencimiento: no he nacido para un solo rincón, mi patria es todo este mundo. " (Séneca).

¿No seria mejor celebrar el día del mundo sin fronteras, el día de la lucha contra la desigualdad, el día de la desaparición del hambre, el día del respeta para que te respeten....mejor que el día de Andalucía, Cataluña, o España?

¡Ah claro! pero a lo mejor entonces nuestros políticos no pueden vivir del cuento, ni salir en la foto...

domingo, 25 de enero de 2015

Hablemos un poco de política...

J.L.Ruffo

En esta entrada dejo de lado un poco las reflexiones sobre psicología para hablar algo de política. Espero que nadie se asuste por ello pero expongo mis razones: primero, siguiendo su etimología la palabra política proviene del latín “politicus” y ésta del griego “πολιτικός” (“politikós”), que significa “de los ciudadanos” o “del Estado”, por lo que creo que todo lo que tiene que ver con la salud de esos ciudadanos, debe tener cabida en este blog y la política repercute y mucho en ello. La segunda razón es el carácter ecléctico de esta página web, en este cajón desastre temas de interés nacional por supuesto que tienen su sitio.  

Desde mi mayoría de edad he votado desde IU al PP. Nunca he entendido el interés por las etiquetas y no entiendo que la gente vote como si un de club de fútbol se tratase: Yo soy del PP, yo soy del PSOE, yo de IU. Lo siento pero mi voto no está secuestrado por ningunas siglas. He aplaudido públicamente palabras y gestos de Julio Anguita o Teofila Mártinez, por poner ejemplos de posiciones contrarias, pero eso no me convierte en un fanático de sus posiciones políticas: Reconozco que no me gusta como se ha gobernado Andalucía por un lamentable PSOE ( en los últimos años con la ayuda de IU)  y me da asco el PP en Valencia, creo que los últimos años de Zapatero fueron lamentables y de Rajoy ni hablemos...todo esto lo he dicho siempre en público (tertulias de radio y TV incluídas) y en privado.

Tampoco entiendo a aquellos que culpan a unos y otros ciudadanos por sus votos: "¿Tú no votaste a Zapatero? pues mira lo que hizo, ¿tú no votaste el PP? pues te jorobas...Creo que son precisamente esos votantes los que se tienen que sentir más decepcionados con esos partidos a los que entregaron sus votos. Salvo esos "hooligans" que nunca cambiarían sus opiniones me gustaría pensar que cada vez más una mayoría de españoles si el partido que votó no lo hace bien pues cambia su voto y en paz, buscando nuevas vías. Quizás por eso mis amigos fanáticos de uno u otro partido me etiquetaban según su "orientación política": Si critico a la izquierda era un facha, si lo hago con la derecha soy un rojo traidor...y lo que no soporto es que ni unos ni otros me den lecciones de moralidad: ni desde un púlpito ni desde un sindicato. 

Que tío mas raro debo ser si me gusta la Semana Santa y soy hermano de una cofradía cuando no creo en la jerarquía de la iglesia y apoyo la ley del matrimonio homosexual o quiero que la religión salga de los colegios públicos. Habrá que analizar que clase de esquizofrenia tengo cuando no me considero católico apóstólico y romano, no voy los domingos a misa, pero me encanta leer y estudiar sobre el cristianismo y veo a Jesús más como un icono positivo al que admirar que como un "Dios todopoderoso" y por supuesto esto último no impide que quiera que mis hijas hagan la comunión y tenga esa referencia de sacrificio por los demás, ya que me consta que en las catequesis solo le dan un mensaje de paz y amor por el prójimo, ¿dónde está lo malvado? Cuando sean mayores decidirán por si mismas y tendrán libertad para elegir en qué creer.  También debo estar loco cuando defiendo a personas y asociaciones relacionadas con la iglesia ante ataques de algunos extremistas: soy un admirador de la labor de Cáritas o de muchos misioneros, por ejemplo, y por eso me apena aquellos que hablan de la ellos con ligereza y odio, o parece que van a salir ardiendo por entrar en un templo o ver una procesión..., a la vez que me muestro asqueado con la institución y jerarquía eclesiástica que poco tiene que ver con los conceptos creados por los primeros cristianos. Si Jesus existió, está claro que jamás defendería la mayoría de actuaciones que los dirigentes de la religión católica han hecho en su nombre durante siglos. De todas fomas esta critica no solo es propia a la iglesia, sino a la mayoría de las religiones o ideas políticas. ¿Qué diría Marx si viera lo que en nombre de su "manifiesto comunista" se ha llevado a cabo en la extinta URSS, China o Corea del Norte?

Toda mi vida laboral la he desarrollado en ONGs y no por creer en ningún tipo de caridad católica ni lucha de clases, sino porque egoístamente me ha encantado mi trabajo y es en esas situaciones donde siempre he conocido la gente con más fortaleza. He trabajado junto a voluntarios de toda inclinación política y sin ideología definida y he encontrando gente que lo da todo por los demás independientemente de su orientación, venga de donde vengan. 

Y por último para acabar, tengo que decir que odio cuando utilizan el miedo para evitar que la gente no vote a uno u otro partido: ya pasó con el PSOE en el 82, con el PP en el 96 y ahora ambos lo hacen con PODEMOS. Cuando se da ese argumento quiere decir que ya no hay otros que utilizar. Nunca votaré a nadie por su pasado, ni pensando en dictaduras ni guerras civiles, sino sólo por lo que digan y prometan en su programa. Si después no lo cumple pues no me va a doler prenda alguna en criticarlo duramente y retirarle mi voto. Por eso si en España nos sentimos traicionados por "nuestros gobernantes" deberíamos expresarlo, y para ello he creado el hastagpor #notevoteparaesto.

lunes, 19 de enero de 2015

¿Conocéis a Lex Luthor?

J.L.Ruffo

Tras muchos meses retomo mi actividad en este blog que para mi significa tanto. En mi última entrada os contaba como la vida provoca tantas idas y venidas, tantas vueltas...que en mi caso colocaron al terapeuta en el sillón del paciente. Gracias al apoyo de familia y amigos, gracias al trabajo de profesionales (amigos también) y a diversas lecturas y ejercicios, el 2015 comienza con luz. De algunas de esas lecturas os hablaré en otras entradas, pero me gustaría insistir en la idea de que todo ese esfuerzo significó reconocer que a pesar de los miedos enfermizos que presentaba y el desánimo mental, el pasado año también me sirvió para recolocar a mi vida en una escala de valores y objetivos más lógica, huir de lo negativo y buscar la felicidad donde verdaderamente se encuentra. Como dijo Albert Einstein: "No hay nada que sea un signo más evidente de demencia que hacer algo una y otra vez y esperar que los resultados sean los mismos". Por ello tuve que utilizar nuevas labores, o mejor dicho antiguas pero ya olvidadas, para conseguir mejores resultados. Aunque todavía quede mucho camino (¿y a quien no?) y los días transcurran como en una montaña rusa, con subidas y caídas, la mejora emocional es evidente y he podido encontrar la luz al final del túnel en mis compañeros de viaje. Este camino que llamamos vida y en el que nos acompañan otras personas de las que muchas veces nos olvidamos para centrarnos en nuestras quejas y demandas ( personas a los que anteponemos intereses perdiendo totalmente de vista cual debe ser nuestro objetivo en la vida).
También he tenido la suerte de utilizar como herramientas terapéuticas, aficiones que siempre me habían proporcionado placer y que había olvidado, como eran escribir, y mi pasión por libros, comics y el cine.
Otro aspecto importante que he podido realizar en 2014 ha sido el detectar a, aquella "Gente Tóxica" (como bien define Bernardo Stamateas en el libro del mismo nombre), que ponen dificultades en nuestras vidas. Utilizando como ejemplo del mundo de los cómics, me explicaré a continuación: En estas historias, sobre todo en las más antiguas, porque hoy los llamados villanos de los tebeos se caracterizan por personalidades más complejas, normalmente la diferencia entre el bien y el mal quedaban bien delimitadas. Batman, Superman o Spiderman representaban la justicia y los valores nobles, mientras los malvados eran representados como grotescos, feos y eran ridiculizados en sus continuos fracasos. El Joker (quizá mi favorito), Doctor Octopus, Pingüino...eran caricaturizados con la intención de que se alejaran lo máximo posible del aspecto humano (prototipo de la normalidad). Pero quizás por eso durante muchas décadas pensé que un personaje como Lex Luthor no era un villano al uso y no me producía tal fascinación. Un ser humano "normal", sin poderes...¿Cómo va a hacer frente a Superman, el superhéroe más poderoso? Cuando hablaba del tema con mis amigos, muchos coincidíamos en que lo que hacía más atractivas las historias de Batman o Spiderman sobre las del hombre de Acero eran precisamente sus villanos. Pero quizás con el paso de los años, uno comienza a entender por qué aquel personaje de Krypton tenía que enfrentarse como rival a un simple humano mortal. La respuesta es bien sencilla: no puede haber enemigo peor. 

Lex Luthor representa ese chacal disfrazado de aparente normalidad que se nutre del sufrimiento que provoca en su entorno. Luthor representa hasta donde el egocentrismo oscurece la vida de una persona que tiene que justificarse todos los días en sus actos porque conoce lo rastrero de los mismos. No es un psicópata (como puede ser Joker) que no experimenta sufrimiento con el dolor ajeno, sino un narcisista que piensa que todo el mundo debe orbitar alrededor suya y que cuando no consigue lo que quiere experimenta tal frustración que sólo es calmada con ira y destrucción. Si él lo pasa mal, tiene entonces que conseguir que su entorno caiga en el pozo para poder sentir esa superioridad que necesita. Llegamos así a situaciones de maltrato en la pareja, en los amigos o en el trabajo y pobre del desgraciad@ que caiga en sus redes. Luthor es un perfecto actor, puede incluso mostrarse encantador al principio, pero recurre permanantemente al chantaje emocional o a "comprar" sus lazos afectivos. Estos narcisistas suelen aparentar una alta autoestima y socialmente aparecen como personas muy seguras,  llenas de experiencia y completamente resueltas, pero en realidad lo único que están camuflando es su vacío interior, su falta real de autoestima. Probablemente en esa carencia esté todo el origen del problema: en unos progenitores que no supieron o no quisieron mostrar el esfuerzo necesario para enseñar a un hij@ que el amor no es algo que se compra y que las recompensas no son siempre inmediatas y materiales. Este personaje utiliza la amistad como un "favor que me debes...", siempre desde la perspectiva en primera persona y sin empatía posible. Y os insisto, ahí puede erradicar la mayor oscuridad posible que un hombre o mujer puede encontrar en su existencia y para aquell@s que caigan en sus redes lo mejor es alejarse lo más posible de ellos. Quizás la mejor definición de tales personas me la dio  mi querido y admirado amigo el psiquiatra Doctor Paco Alvarado: "...lo que siempre hemos conocido como un hijo de puta"

Pobre Superman, mejor le hubiera ido quedándose en Krypton.

jueves, 19 de junio de 2014

Annus Horribilis

J.L.Ruffo


Pues sí, exactamente así es. Como mucho sabéis este año no está siendo todo lo bueno que debería. No interpretéis esto como una queja, no tengo motivos para ello: la vida me ha tratado bien y lo sigue haciendo premiandome continuamente con regalos cercanos y que por cotidianos no deben nunca perder su valor. Antes de seguir tengo que pedirlos disculpas por dedicar esta entrada a un asunto personal, permitidme que por una vez sea vuestro paciente y vosotros mis apreciados terapeutas. Desde hace meses veo la vida pasar desde mi cama. Sin prácticamente poder levantarme el 90 por ciento del día lo paso acostado. No ha sido fácil y he tenido que aceptar varias cornadas ( como diría un torero) que han ido minando mi resistencia física y sobre todo mi moral:
1. Soportar que llevas un año y medio con dolores fuertes que te impiden prácticamente caminar.
2. Aceptar que iba a entrar en una operación y enfrentarme a mi miedo desmedido al quirófano.
3. Ver como no mejoras después de la operación y descubrir después que hay una malposición de los tornillos que te han colocado.
4. Escuchar a una cirujana que te dice que no tienes muchas probabilidades de mejorar y que una vez operado, para eliminar el riesgo de los tornillos, lo único que puede ofrecerte son medidas paliativas.
5. Enfrentarte a una silla de ruedas como única opción para poder moverte y desplazarte.
6. Darte cuenta que necesitas ayuda para prácticamente todo y que hasta tus hijas pequeñas te ofrecen su ayuda continuamente al ver a su padre impedido.
7. Que te despidan del trabajo y además te dejen a deber cinco nóminas. Aunque por desgracia esta no ha sido las únicas cornadas que he recibido en un lugar donde lo he dado todo y por el que creo que merecía otro trato.
 Como comprenderéis la vida me ha cambiado mucho en los dos últimos años. Hay momentos que sólo me quedo con la imagen de un José Luis postrado en una cama, acostado, enfermo, en el paro, dependiente (como he odiado siempre esa palabra)... ¿donde están ahora tus discursos de psicólogo?,¿ donde están ahora las técnicas que utilizabas con tus pacientes para intentar juntos trabajar y mejorar su estado de ánimo cuando acudían a la consulta en situaciones desesperadas?
Os prometo que no es fácil, tampoco lo era cuando trabaja con todos aquellos que tenían la amabilidad de confiarme sus problemas y pesares con la esperanza de mejorar. La empatía necesaría para iniciar cualquier terapia ( y no sólo me refiero a los problemas psíquicos) nos debe colocar en la posición de la persona que tenemos en frente y os prometo que en todo este tiempo no ha habido ni un sólo día en que lo dejara de intentar. Pido desde aquí disculpas a todos aquellos a los que no supe o no pude ayudar. Me gustaría pensar que esa proporción de pacientes no era muy amplia, o así al menos me lo hacían llegar ellos mismos, pero sea cual sea tal proporción os pido perdón por mis fracasos.
Y probablemente aquí, en esa última línea comienza el principio de mi curación mental. 
Como recomienda mi admirada Elsa Punset ese puede ser un buen punto de partida. Creo que hay que reconocer nuestros errores y nuestras derrotas, asumirlas como propias y convertirlas en un magnífico punto de inicio. Y en ello estoy.
http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2013-10-05/las-claves-para-superar-las-adversidades-del-psiquiatra-victima-del-holocausto-nazi_35355/


martes, 1 de abril de 2014

COMO ALEJAR A TU HIJO DE LAS DROGAS (9). ESTAR INFORMADOS: DROGAS ILEGALES - COCAÍNA Y HEROÍNA.

J.L.Ruffo

Euforia, mente despierta…

Estos son algunos de los síntomas que los consumidores de cocaína experimentan casi de forma inmediata después de su consumo.

Sin embargo, antes de profundizar más os voy a comentar mi impresión sobre las consecuencias de esta sustancia. Lo voy a hacer, si me permitís, de una forma coloquial:

“No conozco otra sustancia que deje más rallado a sus consumidores”

En una consulta de drogodependencias no es difícil detectar cuando estás delante de un consumidor o exconsumidor de coca: desconfiados al máximo, obsesivos, con pensamientos repetitivos, mirada interrogadora, posición defensiva, agresividad…

Su relación con la psicosis es muy estrecha. En el seminario “Dificultades para el manejo de los pacientes con psicosis cocaínica”, organizado por la Sociedad Española de Toxicomanías (SET) en 2004,  se hablaba de una probabilidad del 60 por ciento de que consumidores diarios de cocaína desarrollaran un trastorno psicótico.


Pero no creáis que estos efectos solamente pueden llegar a dependientes de la sustancia, también existe el riesgo en consumidores no habituales.

Como aseguraba en el año 2011 Purificación Beltrán (Jefa de Psiquiatría del Instituto de Medicina Legal de Valencia):

“¿Puede la cocaína alterar tanto la mente como para convertir a un normal padre de familia en una bestia? Tristemente, sí. “
“El consumo de coca puede generar lo que se denomina psicosis tóxica y provocar alteraciones de la percepción de tipo paranoide, alucinaciones visuales y táctiles, comportamiento agresivo y con ello una ruptura psicótica de la realidad cotidiana del individuo”.




Otro dato importante a tener en cuenta es el hecho de su nefasta conexión con el alcohol:

“Mezclar cocaína y alcohol no sólo es más tóxico que tomar ambas sustancias por separado. Su consumo conjunto dispara además el riesgo de desarrollar alcoholismo en unos pocos años. Este riesgo ha sido descubierto por un grupo de investigadores españoles, encabezados por el especialista del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid Gabriel Rubio.” 

Nos encontramos por tanto con una de las grandes culpables de la destrucción de millones de personas, cuyo poder adictivo es brutal y muy peligroso para la salud.  A pesar de lo conocido de sus riesgos esta sustancia siempre ha permanecido en los primeros lugares sobre su consumo mundial. En esa liga nuestro país tiene el honor de haber sido durante muchos años ¡el primer lugar de consumo en el mundo!





Por otro lado la heroína siempre ha estado en los primeros lugares de los rankings que se han establecido para las drogas más peligrosas. Hablar de la heroína es como hablar de las consecuencias de la peste negra en la Europa del siglo XIV. Aunque en los últimos años su consumo ha caído drásticamente algunas informaciones hablan de un nuevo repunte en su consumo.





En la trinchera, esto es. en las consultas de adicciones al menos lo que se ve es que la figura del heroinómano es la de un hombre de unos cuarenta y tantos largos o cincuenta años de edad, que llevan años en tratamiento y la mayoría de ellos con múltiples enfermedades como consecuencias de su   adicción al “caballo”. En definitiva “supervivientes” de una época, de una droga que asoló nuestra sociedad y a muchos jóvenes le sesgó su futuro. Es raro el heroinómano que no ha conocido a compañeros de adicción que fallecieron por problemas asociados a la heroína (sida, hepatitis, sobredosis,…). Y también es raro el heroinómano que tras superar su adicción a la heroína se “engancha” a otras adicciones “menores”, preferentemente el alcohol. “Heroinómano curado, alcohólico asegurado” Es un dicho muy común entre los especialistas en adicciones y que por desgracia tiene muchas dosis de realidad.

Las consecuencias del consumo de heroína en la salud son muy diversas, pasemos a destacar brevemente alguna de ellas:

Efectos a corto plazo:

·         "Rush" u oleada de euforia
·         Depresión respiratoria
·         Ofuscación del funcionamiento mental
·         Náusea y vómito
·         Supresión del dolor
·         Abortos espontáneos

Efectos a largo plazo:

·         Adicción
·         Enfermedades infecciosas, por ejemplo, VIH/SIDA, hepatitis B y C
·         Venas colapsadas
·         Infecciones bacterianas
·         Abscesos
·         Infección del endocardio y las válvulas del corazón
·         Artritis y otros problemas reumatológicos




No tengamos como única imagen del consumo de heroína al “yonqui” metiéndose en vena la sustancia con una jeringuilla. También puede ser esnifada o fumada. Estos últimos patrones parecen ser que se extienden en los últimos años y no disminuyen el riesgo de su consumo.

Con esta entrada doy por finalizados los capítulos que he unificado con el epígrafe "COMO ALEJAR A TU HIJO DE LAS DROGAS". Espero al menos dejar claro la importancia de los padres en el futuro de nuestros hijos. Abandonar por un lado la dirección absoluta e impermeable de nuestros hijos, o por otro, la pasividad del colega que decide que su hijo aprenda por sí mismo, es quizás una de las claves más importantes. 

La necesidad de INFORMACIÓN, sobre el mundo de las drogas,  y de ACTUACIÓN no deben ser transferidas a otros. 

Nuestros hijos nos esperan y necesitan.

Un fuerte abrazo a todos....

...por cierto amenazo con publicar el libro...

viernes, 7 de marzo de 2014

COMO ALEJAR A TU HIJO DE LAS DROGAS (8). ESTAR INFORMADOS: DROGAS ILEGALES - CANNABIS.

J.L.Ruffo

Una vez más me veo en la necesidad de insistir en la superflua diferencia entre drogas legales e ilegales. Me sigue pareciendo a día de hoy una forma de catalogar las drogas inexacta, simplista y peligrosa. Esta manera de diferenciar estas sustancias ha provocado que muchas personas caigan en los peligrosos brazos de una adicción, iniciando sus consumos con sustancias legales y por lo tanto “menos peligrosas”.

No voy a entrar en el debate sobre la conveniencia de legalizar o no según qué tipo de drogas. Pero tengo la convicción que el modelo establecido no sirve. Siento ser pesado con la clasificación del, para algunos muy polémico,  doctor David Nutt, pero su propuesta de diferenciación de drogas es, a mi parecer, mucho más lógica y válida.

De todas maneras tampoco pienso que la etiqueta de ilegal haya supuesto un freno poderoso a la lucha contra el manejo de este tipo de drogas. El ejemplo más evidente lo tenemos en España, donde antes que los Nadal, Gasol, Iniesta o Casillas nos llevaran a lo más alto del deporte mundial,  nuestro país hacía años que ya pertenecía al “prestigioso” grupo de cabeza de consumo de sustancias “ilegales” como la cocaína o el cannabis.

Alguien me puede tachar de simplista con esta última afirmación. Probablemente tengan razón, pero nadie que trabaje día a día con personas afectadas por el consumo de drogas podrá negarme  la facilidad con que nuestros pacientes consiguen dichas sustancias. Por mucho que pase el tiempo me sigue sorprendiendo situaciones como las siguientes:

-      Si la venta de alcohol a menores está prohibida ¿cómo todos los fines de semana, somos testigos de un fenómeno llamado botellón donde miles de menores acuden a emborracharse sin nada o nadie que lo impida?

-      Si la venta de drogas está prohibida ¿cómo es tan fácil, incluso para los menores, adquirirlas?

¿Y qué podemos hacer los padres ante estas situaciones?

En principio quizás lo más importante sea el no pensar que “mi hijo no se droga”. Muchos padres llegan a esta conclusión sólo porque sí, porque deben de creer que habrá una protección divina que los alejará y de paso nos ahorrará la “molesta” tarea de estar atentos, hablar con nuestros hijos y estar informados sobre las sustancias con las que prácticamente de forma irremediable estará en contacto cercano. Si tomamos esta posición aumenta de forma exponencial el riesgo de que nuestro hijo acabe consumiendo.

Vamos por lo tanto a conocer, al igual que hemos hecho con el alcohol y el tabaco, aquellas sustancias con las que con toda seguridad, nuestros hijos antes o después contactaran directa o indirectamente.

Ante la enorme cantidad de sustancias que podríamos describir, sólo me centraré en las que son más habituales y más utilizadas en nuestro entorno. Comenzaremos con el Cannabis:

Extraído de la planta Cannabis Sativa, de la que al igual que se dice del cerdo “se aprovecha casi todo: resina, tallo, flores, hoja…”; el cannabis podemos encontrarlo en distintas formas. Las más conocidas son el hachís y la marihuana y normalmente se consume fumándolas en los que , normalmente, hemos conocido en nuestro país con el nombre de “porros” o “canutos”.

En los últimos años, existe, o al menos esa impresión percibo, una tendencia a minimizar el daño que esta sustancia produce. Probablemente todo está dirigido a una probable legalización de la sustancia, hecho que ya de “forma controlada” se ha llevado a cabo en algunos lugares de nuestro país. He de reconocer, que yo mismo, me he visto contagiado de tal actitud, sobre todo al principio de mi labor como terapeuta, pero poco a poco he sido testigo del daño que esta “inocente” sustancia puede provocar en sus consumidores.

Para no extenderme demasiado, creo que es suficiente para nosotros, los padres, conocer algunos detalles:

El THC (principio activo más importante del cannabis) llega muy rápidamente al cerebro. Sus efectos a dosis bajas es placentero: relajación, tranquilidad…pero al aumentar su consumo aumentan también los efectos nocivos para nuestra salud: ansiedad, aumento del ritmo cardiaco, dificultades cognitivas (atención, concentración). Podemos comparar sus efectos iniciales a los que provocaría el consumo de alcohol. De hecho puede llegar a producir lo  que denominamos “borrachera cannábica”.

Como os comentaba, hay un peligro, a mi entender, muy importante en su consumo: la banalización de sus riesgos:

“No pasa nada por fumarse un porrito”.

Dentro de este concepto se extiende incluso la idea de su escaso poder adictivo. Permitidme que os dirija a la explicación de la “National Institute on Drug Abuse” (NIDA), los cuales, obviamente, son mucho más expertos que un servidor en lo referente a este tema:

“El consumo de la marihuana a largo plazo puede llevar a la adicción. Esto quiere decir que el usuario tendrá dificultad para controlar su consumo de la droga y no podrá parar aunque este consumo interfiera con muchos aspectos de su vida. Se calcula que el 9 por ciento de las personas que consumen marihuana se vuelven dependientes de la misma.  El número se eleva a cerca de 1 en cada 6 usuarios que hayan empezado a usarla a una edad muy joven (en la adolescencia)…”

“La adicción a la marihuana también está relacionada con un síndrome de abstinencia similar al de la abstinencia de la nicotina, lo que puede dificultar que se deje de consumirla. Las personas que intentan dejarla reportan irritabilidad, dificultad para dormir, deseos vehementes por la droga y ansiedad. En las pruebas psicológicas, también muestran un aumento en la agresividad que llega a su punto máximo aproximadamente a la semana después de haber usado la droga por última vez.”

Hay quién, incluso amparándose en los efectos terapéuticos reconocidos de la misma, obvia  las consecuencias negativas de su consumo habitual.

Entre estos efectos nos encontramos con uno muy dañino y que los padres debemos conocer para poder,  por tanto, informar de ello a nuestros hijos: su relación con la aparición de cuadros psicóticos.

Yo mismo, como os comentaba unos párrafos atrás, he caído en esa idea popular de la minimización de los riesgos de su consumo: Recuerdo como en una de las jornadas que celebramos en la Asociación ARCA de Cádiz, le pregunté a mi querido profesor Gibert Rahola (catedrático del departamento de la universidad de Cádiz y uno de los máximos conocedores que podemos encontrar en nuestro país  de los efectos de las drogas) sobre las consecuencias del uso del cannabis. Él, junto a mí también admirada Doctora Julia Cano, me insistieron, ante mi reticencia inicial a creerlo, en la relación directa entre cuadros psicóticos y consumo de marihuana. Cuando me mostraron los datos de estudios rigurosos reconozco que me disiparon las dudas. Con vuestro permiso vuelvo a dirigiros a la magnífica página web de la NIDA:

“Las investigaciones en la última década se han centrado en si el uso de la marihuana realmente causa otras enfermedades mentales. La evidencia más fuerte hasta la fecha sugiere que sí existe un vínculo entre el consumo de cannabis y la psicosis.”

“ El consumo de la marihuana también empeora el curso de la enfermedad en los pacientes con esquizofrenia y puede producir una reacción psicótica breve en algunos usuarios, la que se desvanece al ir menguando los efectos de la droga”.

Más resultados concluyentes  sobre el tema:

“El estudio fue encabezado por el profesor Jim van Os de la Universidad de Maastricht, en Holanda, e incluyó a investigadores de Suiza, Alemania, y Reino Unido. Durante la década que duró el estudio los voluntarios, todos entre 14 y 24 años, fueron evaluados a lo largo de tres periodos, y al parecer se confirmó que el consumo de marihuana incrementaba significativamente los riesgos de manifestar síntomas psicóticos, incluso cuando se consideraban otros factores como la condición socioeconómica, el uso de otras drogas, y antecedentes psiquiátricos individuales”. 

Ahora en nuestro país, donde también se investiga mucho y bien a pesar de los pocos recursos de los que se dispone (debe ser que estas cosas no son muy importantes). Sirva de ejemplo la investigación de Gutierrez-Rojas, De Irala y Martinez-Gonzalez publicada en 2006:

“Efectos del cannabis sobre la salud mental en jóvenes consumidores”.
Concretamente dentro de sus conclusiones,  destaca diversos  efectos crónicos, entre ellos:

5. Aumento del riesgo de esquizofrenia y psicosis graves.
6. Aumento del riesgo de trastornos depresivos y síndrome
amotivacional



Así podríamos seguir con bastantes ejemplos más. Podríamos ampliar con numerosos estudios de distintos investigadores y de distintas nacionalidades donde se llega a la misma conclusión.

¿Por qué esto no se explica claramente?

¿Por qué, al igual que ocurre con el alcohol, no se insiste en los efectos nocivos de esta droga?

Creo que durante mucho tiempo no tendremos una respuesta convincente a estas preguntas. Citando a la magnifica Estela Reynolds en la serie de televisión “La que se avecina”:

“…será cosa de la mano negra….”